lunes, 9 de enero de 2012

Entrevista al Dr. Federico Álvarez Arregui


Federico A. comenta como la literatura ha trascendido en todos los aspectos de su vida.
“Mi padre es una figura central, importantísima para mí, lo he tomado siempre como un modelo, era un hombre inteligente, tocaba muy bien el piano, sabía mucho. Murió aquí de 85 años. No le encuentro ninguna mancha, ninguna falta siempre portaba centralmente…” Sostuvo en entrevista el Dr. Álvarez Arregui con una gran nostalgia al mostrar su admiración y afecto hacia su padre.
Por Adonai Jiménez Matías
Federico Álvarez Arregui nace en San Sebastián, España. Es uno de los pocos exiliados de la guerra civil en España. Es doctor e investigador en filosofía por la UNAM, ha colaborado como crítico literario en Excélsior, Novedades, Siempre y Revista de la Universidad de la UNAM, como director editorial de las revistas Literatura Mexicana y como colaborador de La Casa de las Américas. Trabajó en las editoriales Santillana, Altea y como director del Fondo de Cultura Económica en España.
En México también se ha dedicado a labores editoriales y periodísticas. En el año 2003 recibió el Premio Universidad Nacional, en 2004 el Consejo de Estado de la República de Cuba le impuso la "Medalla de la Amistad entre los Pueblos" y en el 2006 la distinción "Por la Cultura Nacional".
El pasado miércoles 30 de noviembre del año en curso tuve el honor de entrevistar al profesor Federico Álvarez Arregui que muy amablemente me recibió en su departamento. Era un espacio enorme, amplio, acogedor, lleno de libros y de un ambiente intelectual interesante. Algunos cuadros resaltaban en la entrada junto a un par de fotografías familiares. La sesión de preguntas fue muy extensa pero al final muy gratificante, ya que es una experiencia importante conocer un poco más de este personaje al que yo admiro demasiado. Al comenzar con las preguntas, Álvarez Arregui se mostró complaciente, amable, e interesado y me ofreció un lugar cómodo. Iniciamos platicando con unas preguntas personales off the record y después pasamos a las de la entrevista formal.
- ¿Qué significa la literatura para usted?
- La literatura es una de las manifestaciones de lo que llamamos las humanidades más altas del espíritu humano, a diferencia de la ciencia, la literatura es la forma mediante la cual nos reconocemos a nosotros mismos y descubrimos el nivel espiritual de nuestra propia conciencia.
- ¿Cuál es su género literario favorito?
- Pues no creo que tengo género literario favorito, pero el género literario al que más acudo últimamente es el ensayo
-¿Cuál ha sido el mejor ensayo que usted ha escrito?
- Nunca me han hecho esa pregunta, tengo uno en la computadora sobre la semiótica del arte que después de mi ensayo del Eclecticismo y el Marxismo creo que es el más importante.
- Se dice que usted es Marxista. ¿Esto es cierto? ¿Sí es cierto, por qué se identifica con esta corriente filosófica?
- Sí desde luego que sí, sigo esa corriente filosófica, ya que la he estudiado mucho con mi amigo Adolfo y me relaciono en gran manera con ella porque el Marxismo es la teoría y la práctica del pueblo, de la clase trabajadora en contra de la teoría y la práctica del capital. Estoy en contra de la burguesía financiera que es la que nos ha traído la situación catastrófica en la que estamos.
 - ¿Qué es lo más significativo que puede rescatar de Adolfo Sánchez Vázquez?
- Bueno, Adolfo ha sido mi amigo desde el principio de mí llegada a México, tenía 10 años más que yo y generó conmigo una fraternidad estrecha. Los dos fuimos universitarios, el fue mi maestro y al final mi colega, nunca dejamos de vernos, ni de hablarnos. Los dos somos marxistas, los dos hemos convivido todos los problemas de la evolución del marxismo en los últimos años, participé de sus ideas de renovación del marxismo contra el dogmatismo, la ortodoxia, la estrechez y la mentira y bueno ha muerto pero me deja ese recuerdo de fidelidad y al mismo tiempo de innovación aunque ahora sea un tanto melancólico y pesimista.
- ¿Qué siente usted al ser uno de los pocos exiliados activos aquí en México?
- Tristeza porque acaba de morir Tomás Segovia que era la figura viva más importante de ese siglo. Del mundo intelectual quedamos Guiraud, tal vez el mayor, Arturo Souto, Santiago Genovés (antropólogo ilustre), Carlos Blanco y creo que yo soy el cuarto.
- ¿Qué me dice de su padre, ya que fue uno de los fundadores de la izquierda revolucionaria en España?
- Mi padre es una figura central importantísima para mí, lo he tomado siempre como un modelo, era un hombre inteligente, tocaba muy bien el piano, sabía mucho. Era valiente, un marido amantísimo de mi mamá y un padre fabuloso es decir, mi padre es la figura señera de mi vida. Murió aquí de 85 años, no le encuentro ninguna mancha, ninguna falta, siempre portaba centralmente.
- ¿Extraña su país natal?
- España tomada en grande no me interesa nada, ya que el pueblo español acaba de dar el triunfo a los franquistas, pero mi país natal sí. Yo nací en el país Vasco, en San Sebastián y el país Vasco como usted sabe, tiene de siempre una sensibilidad antiespañola, yo no soy independentista del país vasco, pero siento la inherencia que hay entre ser vasco y ser español.
- En su transición de España a Cuba y de Cuba a México, ¿Por qué prefirió residir en México y no en Cuba?
- Decidí volver a México porque era donde me ofrecían trabajo. El director de Bellas Artes, Barros Valero me ofreció la edición de la Revista de Bellas Artes, entonces me ilusionó mucho luego dirigí la Revista Ases de México. México fue en el comienzo de mi madurez mucho más consistente, de mi actividad política y sobre todo intelectual con la colaboración en los suplementos, revistas y boletines.
- A lo largo de su trayectoria laboral, ¿Cuál ha sido el puesto más importante que ha tenido?
- Bueno, el más importante fue dirigir el Fondo de Cultura Económica en Madrid durante  siete años, pero uno de los trabajos de más honda satisfacción ha sido el ser editor en el Instituto de libros de La Habana. Hacer libros en Cuba durante la revolución era una fiesta cotidiana.
- ¿Por qué ha renunciado a su cargo en la revista de Literatura Mexicana?
- Porque he estado muy enfermo y porque ya está bien nueve años de ser director de una revista.
- ¿Cuál es la experiencia más grata que le dejó colaborar en esa  revista?
- La relación con los colaboradores es tal vez, lo más grato. En una revista uno conoce a mucha gente y además la conoce intelectualmente, también la tarea de llevar la revista adelante es importante, ya que parece mentira pero, que una revista salga en su día es un pequeño triunfo.
- ¿Por qué siguió en la docencia?
- Porque era una especie de descubrimiento de mi verdadera función profesional. En la Universidad encontré la satisfacción de encontrar sentido a mi trabajo cotidiano.
- ¿En cuánto a su labor periodística qué nos puede decir?
- Mi labor periodística me llovió hace diez años en Excélsior donde me escogieron para sustituir en una columna a un gran amigo economista llamado Sergio de la Peña. Entonces empecé a escribir todos los martes durante 5 años, esa es la que considero mi labor periodística.
Finalmente terminamos la entrevista y platicamos un momento más, ya era un poco tarde y tuve que despedirme de él. Me abrazó y me dio las gracias, finalmente la agradecida era yo pero fue una experiencia que jamás olvidaré.

martes, 29 de noviembre de 2011

PARA MIS ALUMNOS DE REDACCIÓN

Probablemente el día viernes 2 de diciembre estén sus calificaciones. Los vería a las 18:00 hrs en el salón de siempre. Gracias

jueves, 13 de octubre de 2011

PARA MIS ALUMNOS DE ENTREVISTA

Una disculpa porque el día de hoy no podré asistir con ustedes, porque mi hija está enferma.
Les pido por favor que no se preocupen por la entrega de la entrevista de Conferencia. 
El licenciado Feliciano nos hace la invitación para una plática que se llevará a cabo el próximo jueves 20 de octubre a las 18:30 hrs., en el Aula Magna de la Biblioteca. Esta plática se desarrolla como parte del Programa de Residencias Artísticas para Creadores de Iberoamérica y Haití en México en el que se presentarán los escritores Amarilis Pérez Vera y Missael Duarte Somoza, la primera de Cuba y el segundo de Nicaragua, quienes nos hablarán de su trayectoria artística.
Les pido por favor que investiguen de los autores arriba señalados y qué les hagan por lo menos dos preguntas, para que puedan integrar su entrevista.
Entrevista de opinión. 
Estilo Indirecto. 
Entrada de cita textual. 
1 cuartilla  a dos columnas.
Letra Arial 12. 
Con fotografía
Texto justificado
Ésta se tendrá que entregar el jueves 27 de octubre
Aquí les dejó algunos enlaces que les pueden apoyar:

http://www.cniae.cult.cu/Las_viejas_putas_por_AmarilysPV.htm

sábado, 1 de octubre de 2011

Una ves más comparto este valioso material. Analícenlo por favor!!!

ECONOMÍA Y POLÍTICA

MIGUEL ÁNGEL FERRER

El dólar es el ejemplo clásico

En las últimas horas el dólar estadounidense alcanzó un precio de 14 pesos. Llegó a ese nivel luego de recientes alzas y bajas entre los trece y los catorce pesos. Es probable que suba un poco más. Y también hay posibilidades de que esa cotización baje un poco en los próximos días. Pero si se estudia el comportamiento de la divisa de Estados Unidos en los últimos años podrá verse que existe una evidente tendencia al alza. Este es el típico comportamiento de cualquier mercancía en un contexto económico de inflación monetaria.

Cuando en el régimen usurpador de Salinas de Gortari se le quitaron tres ceros al peso y se creó el nuevo peso (vigente hasta hoy), el dólar se cotizaba en algo más de tres pesos. Digamos entonces que en el lapso de aproximadamente veinte años el dólar multiplicó su precio por cuatro. O, dicho de otro modo, el peso se devaluó en 400 por ciento, algo así como 20 por ciento por año.

Esta tendencia al alza en el precio del dólar es la misma que siguen las demás mercancías. El oro, por ejemplo. Hace cinco años, en julio de 2006, el emblemático centenario costaba 8 mil 800 pesos. En febrero de 2011 ya se cotizaba en 20 mil pesos. Y ayer jueves 22 de septiembre tenía un precio de 29 mil 500 pesos.

Otra divisa, el euro, costaba hace cinco años algo más de 14 pesos. Y ahora, un quinquenio después, ya se cotiza en 19 pesos, una devaluación del peso de 35 por ciento en cinco años, lo que significa una devaluación anual del siete por ciento.

El panorama es el mismo si pasa uno de las divisas o del oro a otras mercancías. Hace algunos meses decía yo en estas mismas páginas que “la inflación es una constante de la economía capitalista, y que los precios de las mercancías están signados por la globalización: suben en México y suben en cualquier parte del mundo”.

Y agregaba yo: “habrá quien diga, desde luego, que la historia de los precios demuestra que éstos suben y bajan. Cierto. Muy cierto. Pero esas oscilaciones están marcadas por una tendencia, también histórica, hacia el alza. A veces baja el precio del maíz, del frijol, de una corbata. Pero la tendencia es al alza. Siempre. En 1971, el automóvil más pequeño y vendido en México costaba 21 mil pesos. La última versión de ese coche, hace diez años, costaba 75 mil pesos. Y un carro equivalente a aquel alemán cuesta ahora mismo (en 2011) alrededor de cien mil pesos.

En materia de precios, lo que cuenta es la tendencia. Y la tendencia, siempre, es al alza. Por eso no puede a uno sorprenderlo el comportamiento reciente y actual del dólar. Hace unos siete meses, en febrero de este año, las autoridades hacendarias y del Banco de México se ufanaban del éxito económico que significaba un dólar barato, un dólar que se cotizaba en menos de doce pesos.

Al comentar ese supuesto éxito, yo decía en estas mismas páginas que “si el rasgo esencial de los precios es la tendencia al alza, lo esperable en el caso del dólar es que muy pronto vuelva a subir de precio. Muy pronto quiere decir unas semanas o unos pocos meses. Pero no hay duda de que su precio se irá para arriba”. Siete meses después, ahora, en septiembre de 2011, se cumplió la previsión.

No es cuestión de taumaturgia. Ni de erudición económica. Sólo es cosa de observación. En un contexto de inflación (y no hay otro) los precios siempre van al alza. Y el del dólar es el ejemplo clásico.

www.economiaypoliticahoy.wordpress.com